En los últimos meses, expertos y fiscalías vienen detectando fraudes en los planes de compliance, los llamados “planes cosméticos de prevención”, planes que son un “copia-pega” de empresas terceras. En el mundo anglosajón se conoce como papers compliance. Contar con un plan de prevención que no sea adecuado puede generar a su empresa, además de daños reputacionales, problemas con la justicia.

Tal y como señala Juan Antonio Frago, fiscal provincial de A Coruña, “las empresas no deberían incurrir en este tipo de riesgos por reducir costes o por ahorrarse dinero, ya que se han detectado que ciertos programas se alejan de los estándares de calidad y se limitan a copiar los planes de cumplimiento de terceros”. Este tipo de conductas pone en duda la idoneidad de los propios modelos de Compliance y el compromiso de la empresa con una cultura ética y de prevención de delitos.

Las empresas que presenten papers compliance o planes de cumplimiento cosméticos, supondrá que no se les aplicará la eximente prevista para personas jurídicas en caso de delitos cometidos por administradores o por empleados sometidos a la autoridad.

¿Quiénes serán los responsables de dichos Planes de cumplimiento cosméticos?

El fiscal de A Coruña señala que los primeros responsables de estos planes de cumplimiento falsos serán tanto la persona que elabora el manual así como los administradores de la empresa.

Además en el caso de que la empresa cuente con la figura de Compliance Officer, es decir, persona responsable de la supervisión y gestión de los planes de cumplimiento, también será responsable por haber tenido el tiempo suficiente para descubrir que el manual no es correcto.

Un plan de cumplimiento compliance correcto

Para que los programas de compliance sean correctos han de ser claros y precisos, y además, ser redactados por escrito. No bastará con la existencia del programa, sino que deberá acreditarse su adecuación para cada delito concreto. La fiscalía examinará si en cada departamento de la empresa o en la sección perjudicada, estaba previsto el delito cometido y qué medidas se establecieron para evitarlo o eliminarlo.

Hay que recordar que la Fiscalía General del Estado en su Circular 1/2016 establecía que los programas de compliance no sólo tienen por objetivo evitar la sanción penal sino la promoción de una verdadera cultura ética empresarial.

Para determinar que una empresa está realmente implicada en un cambio de cultura ética y prevención de riesgos, dichos planes de cumplimiento podrán venir acompañados con elementos que, si bien no entrarían en el Derecho Penal estrictamente, ayudan a complementar dicho cambio.