La Sala de lo Social del Tribunal Supremo ha dado la razón a un hombre que, en 2011, cobró el total de su prestación por desempleo  y que había creado una empresa. En ésta, suscribió el 100% del capital y figuraba como administrador único, para lo que se dio de alta como trabajador autónomo.

El Servicio Público de Empleo Estatal le reclamó al año siguiente 19.567,8 euros alegando cobro indebido de la prestación por haber fundado una sociedad limitada, ya que es su solicitud constaba que se iba a dar de alta como autónomo.

En septiembre de 2014, El Tribunal Superior de Justicia de Murcia revocó la decisión del Servicio Público de Empleo, al que había dado la razón un juez de primera instancia un año antes.

El Tribunal Supremo confirma ahora la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, y señala que crear una sociedad limitada “no es incompatible con la cualidad de trabajador autónomo cuando la posición jurídica del socio determina su obligada filiación al RETA, como es el caso, no se cuestiona el efectivo desempeño de la actividad por cuenta propia en los términos legales y ni siquiera se alega –ni existe- el más mínimo indicio de fraude con tal constitución”.

La sentencia explica que aunque la ley 45/2002, que regula la protección por desempleo, sólo hace referencia a sociedades cooperativas y laborales, no quiere decir que excluya a las sociedades porque “cuando concurren las circunstancias que conducen obligatoriamente al alta en el RETA de determinadas personas físicas, éstas, individualmente consideradas, siempre que la sociedad de capital lleve realmente a cabo la actividad que constituya su objeto, reúne la cualidad de trabajadores autónomos, también a los efectos de la prestación aquí debatida”.

Y es más, el magistrado José Luis Gilgolmo, que ha sido ponente de la sentencia, señala que las sociedades mercantiles también se consideran soluciones de autoempleo “cuando, en determinadas circunstancias, alguno de sus socios puede ostentar la cualidad material de trabajadores por cuenta propia, resulta perfectamente congruente su equiparación con aquellos, también a los efectos que aquí importan, porque sin duda contribuye a lograr la misma finalidad”.